Por Francisco Valdivia

GUSTAVO DÍAZ ORDAZ, TAM.- Al retomarse este 2021 la costumbre anglosajona del Hallowen donde niños y adultos se vuelcan a las calles para pedir dulces ataviados con diferentes disfraces en ocasiones terroríficos, desde temprana hora de la noche, la avenida principal y el sector centro se han visto invadidos de cientos de madres de familia y niños.

Aunque es una costumbre del vecino país, al ser frontera muchos residentes locales la han adoptado y tienen la costumbre de salir llevando a sus niños por los diferentes comercios para pedir dulces, formándose grandes tumultos.
Durante el 2020, las autoridades sanitarias decretaron la veda de esta tradición ante el riesgo de contagio en uno de los mayores puntos de contagio de la pandemia del COVID-19.

Desde días antes, algunos comerciantes e incluso particulares, anunciaron que estarían entregando dulces en sus negocios y casas, instando a los niños a acudir, pero pidiéndoles que fuera de manera ordenada y con las condiciones adecuadas como el uso del cubrebocas lo que fue poco respetado.